jueves, 20 de marzo de 2014

Ibiza, la galguita sin miedos


Saludos de nuevo lectores. 

A ver si me acuerdo de cómo se hacía esto... Vamos allá. 

Me gustaría presentaros a una nueva amiga que he conocido recientemente. Su nombre es Ibiza y es una perrita fantasma. Puede que esa sea la razón por la que no le tiene miedo a nada; ya no hay nada que la pueda hacer daño. 

Hace exactamente un mes, Ibiza vagaba por las calles de un pueblecito de Madrid, sin rumbo, sin más preocupación que comer para vivir, sin miedo. 

Ibiza paseaba ajena a su situación de perrita abandonada (Y digo abandonada porque nunca conoceremos con certeza su historia, pero yo no creo en las casualidades. Galgo + Febrero + Calle = Abandono, en la mayoría de los casos). Al igual que el resto de personas que paseaban por la zona eran, o parecían ser, ajenos a su presencia. 

Por más gente que se cruzaba con ella, nadie parecía reparar en la existencia de nuestra amiga Ibiza; nadie, excepto una persona. Esta persona fue quien, demostrando un poco de... ¿Cómo se dice...? Eso que usa el ser humano para sentir cosas... ¿Corazón?, se detuvo y antepuso salvar la vida de un ser vivo a sus quehaceres diarios. 

Cuando esta persona me avisó de que había visto una galguita que parecía abandonada pensé: Ya tenemos fiesta para largo. Fue inevitable acordarme de Vera, una galguita a la que costó rescatar varios meses. 

Sin pensarlo un segundo salí pitando de casa con el kit básico de rescate (chuches, correa y bolsitas de plástico). Sorprendentemente, cogerla no llevó mas de 10 minutos, que podrían haber sido menos, pero hay que andarse con mil ojos para no fallar. 

Antes de cogerla, la observamos con atención. Una perrita enorme, preciosa, imponente, y con una cara más dura que el cemento "armao"; no tenía ningún reparo en pasar a las tiendas más cercanas a pedir un poquito de comida, con nefastos resultados. Y aquí viene mi primera reflexión/pregunta:  

Ves entrar un perro visiblemente abandonado en tu establecimiento, en los huesos y desesperado por comer. ¿Qué haces?
a) Le ofreces comida y agua y le dejas ir. 
b) Te preocupas por su estado y te haces cargo de él/ella. 
c) Echas a palos al animal. 

Por favor, dejad un comentario con vuestra elección y la que creéis que es la opción que más se da en la realidad. 

Curiosa me pareció, como he comentado anteriormente, la reacción del resto de viandantes que se cruzaron en el camino de Ibiza y ni siquiera posaron su "ocupada" mirada en ella. Y pienso una cosa, que personas adultas no se quieran complicar la vida participando en el rescate de un animal abandonado puede ser medio entendible, ya darán cuentas a quien se las tengan que dar el día del "Juicio Final"; pero que no lo hagan, o ni hagan ver que lo hacen cuando van acompañados de niños queda demasiado lejos de mi entendimiento. ¿Qué tipo de educación puede estar recibiendo ese niño o niña? Ahí va mi segunda reflexión/pregunta: 

De paseo con tu(s) hijo/a(s) os cruzáis con un animal abandonado. ¿Qué haces?
a) Le explicas la situación a los niños y continuáis con vuestro camino mostrándoos apenados. 
b) Le explicas la situación a los niños y avisáis a quien corresponda para ayudar al animal si no lo puedes hacer tú personalmente. 
c) Empleas la táctica de "Si no miras no está". 
d) Evitas cualquier tipo de contacto con el animal abandonado y su entorno. Es problema de otro. 

De igual forma que en la anterior reflexión/pregunta, agradecería vuestra opinión y punto de vista sobre la realidad de esta situación. 

Y continuando con la historia, me resultó curioso, además de agradable el comentario de una señora que  estuvo a punto de reñirme por las condiciones (podéis imaginároslas) en las que tenía  a la perrita. Por supuesto, la hubiese aceptado de buena gana para después darle las gracias a la señora por preocuparse tan sinceramente. Son estas personas las que a veces hacen tener fe en el ser humano. 

Sabemos que quien adopte a Ibiza no se arrepentirá jamás. Su carácter alegre y amoroso hará las delicias de su futura familia; familia que ha de ser tan especial como ella. 

Ibiza adora estar en compañía, animal o humana, descansar en un mullidito sofá o colchón y, por supuesto, comer. Ibiza es algo parecido a un pozo sin fondo, no os dejéis engañar por sus líneas delgadas y estilizadas. Más de uno quisiéramos tener su metabolismo para comer lo que come y mantenernos con ese tipazo. 

Lo que más me ha sorprendido de su carácter es su valentía para afrontar la vida. Hemos podido comprobar que, al contrario que la mayoría de galgos rescatados con los que hemos tenido oportunidad de tratar, Ibiza no muestra miedo ante ningún estimulo típico, ni con personas  (ni siquiera hombres), ni con animales (ni más grandes ni más pequeños), ni con ruidos fuertes o movimientos bruscos. 

Tan solo hemos detectado algo ante lo que Ibiza se queda paralizada y temblando, encontrarse frente a campo abierto.  

Si os habéis enamorado irremediablemente de Ibiza y queréis conocerla no tenéis más que contactar conmigo por teléfono o mail.

Me comenta Ibiza que os estará eternamente agradecida si la dáis una oportunidad, o al menos compartís su historia con vuestros conocidos. 

Nos leemos pronto con buenas noticias. 

Álex 645065218   alejandro.stello@gmail.com




martes, 31 de diciembre de 2013

El Cactus Azul

Sentaos. Poneos cómodos. Me gustaría contaros una historia. Una historia especial, atípica; pero no por atípica menos plausible y, por supuesto, no por plausible menos increíble.

Esta es la historia del Cactus Azul.

Existió una vez, hace no mucho tiempo una Mammillaria vetula ssp gracilis cv Arizona Snow Cap, Mammillaria Snow Cap para los amigos. Para los amigos lejanos, muy lejanos, un cactus. 

Este cactus tenía algo especial, no era un cactus cualquiera, tenía algo que le hacía diferenciarse del resto. Su color; este cactus tenía unas púas del color del cielo, azul radiante. Al crecer y madurar el cactus, estas púas cambiaban de color mágicamente, tornándose en un blanco tan brillante y puro como la nieve. 

Cuenta la leyenda que este tipo de cactus solo nacen en rincones insospechados, bajo unas condiciones climatológicas  y ambientales extremas que le dan este aspecto tan inusual. Siempre habrá gente sin magia que te dirán que son simples cactus teñidos. - Como consejo: procura no permanecer cerca de este tipo de gente más tiempo del estrictamente necesario o te contagiarán y harán desaparecer tu magia - . 



Una leyenda paralela contaba, también, que quien tenía uno podía pedir un deseo por cada púa que arrancase. Como no podía ser de otra forma, existía la contra-leyenda a la leyenda mencionada, que decía que quien tocase una de las púas de este majestuoso cactus sufriría un intenso dolor que no cesaría hasta desprenderse de tan bella planta. - En este caso, no sólo se procederá a actuar de la misma forma que en el caso de la contra-leyenda anterior, si no que se aconseja interactuar siempre que se tenga la oportunidad con cualquier ser vivo procedente de la naturaleza, sin dañarlo, se entiende. Jamás podrá pasar nada malo - . 


El destino quiso que en una pequeña floristería de un pequeño pueblo se encontrase uno de estos raros ejemplares. . El tendero era una de esas personas sin magia ni ilusión, que creía que lo que tenía no era más que un vulgar cactus pintado. 


Un buen día, una bella chica pasó por delante de esta floristería quedándose ensimismada observando el precioso cactus azul. Llamadlo capricho o amor a primera vista, pero la chica pudo resistirse a hacerse con él, sin saber el misterio que guardaba. 


Ella sabía ese cactus tenía algo especial, no era su color, era algo más que no alcanzaba a comprender ni explicar. Podía pasarse horas y horas contemplando sus púas, tocándolas y sintiendo la energía que desprendía. 

Pasaron los meses y esta chica seguía tan intrigada e ilusionada con su Mammillaria como el primer día. De repente, algo empezó a cambiar en el cactus; sus púas crecían y parecían cambiar de color. Unas nuevas púas de un color blanco intenso se abrían paso a través de las ya antiguas púas de color azul que hicieron a la chica fijarse en aquel cactus. 


Todo empezaba a tener sentido, la chica no sabía qué era cuando lo consiguió, pero sabía que no era una planta cualquiera. Tras una intensa búsqueda, encontró algo que hacía que todo tuviese un significado. Encontró la leyenda del famoso cactus azul. 


De esta forma conoció el poder que tenía de conceder un deseo por cada una de sus púas. Pero ella no podía hacer eso, no quería dejar a su cactus sin aquello que le hacía tan especial, aquello que ella sabía que existía y que no quedaba tan solo en su apariencia. 


Finalmente, la chica decidió pedir un único deseo para lo más profundo de su ser. Sin arrancar una sola púa del cactus, deseó que aquella planta de la que se enamoró perdurase durante el resto de su vida, con la misma magia y la misma fuerza que un día la hicieron posar su dulce mirada sobre él. 









domingo, 15 de diciembre de 2013

Beltxa busca hogar

Saludos a los lectores.
Hoy me gustaría presentaros a alguien muy especial. A quien veis aquí es a mi nueva amiga Beltxa, recién abandonada.

Os pondré en situación para que conozcáis su historia y espero conocer vuestras opiniones, porque no sé hasta qué punto he sido cómplice del abandono.


Allá por agosto, me llegó el caso de la perrita que os he presentado, Beltxa. Comprada hace 12 años. Beltxa ha vivido hasta hoy en una casa con la que, hasta hoy, ha sido su familia.

Aunque todo iba bien, la situación en el hogar cambió hace cosa de cuatro años, cuando un nuevo miembro (humano) se unió a la familia. Hasta ahora había escuchado muchas veces la típica excusa de que al llegar un bebé a la familia, ésta no podía hacerse cargo del perro/gato. Esta excusa podría dar para una nueva entrada (no lo descarto). Sin embargo, la excusa que me han puesto esta vez no la había escuchado nunca.


Al nacer la niña algo cambió en la cabeza de la mamá y, atención, le empezó a coger asco a la perrita. A partir del nacimiento de la nena que, por supuesto, no tiene culpa de absolutamente nada, esta familia empezó a desatender a Beltxa, descuidando desde su higiene hasta su espacio vital en la casa, hasta quedar éste reducido a la entradita de la casa. 


Cuando recibí el aviso de esta perrita, la situación era insostenible. Esta familia tenía cita en el veterinario para sacrificarla al día siguiente. Todavía no sé qué es más sorprendente, si tener el valor de llevar a sacrificar al que ha sido tu compañero y amigo fiel durante 12 años, o que existan veterinarios dispuestos a cumplirlo.

El caso es que se intentó invertir la situación, ofreciendo ayuda de personal especializado, diferentes posibilidades para que la perrita no fuese sacrificada ni abandonada, pero finalmente la situación en la casa no cambió. 

Ayer por la mañana, aún con el sentimiento en contra de la nena pequeña que, con más criterio que más de un adulto, se negaba a abandonar a su amiga perruna, esta familia me cedió a Beltxa. Es muy complicado explicar todo lo que se te pasa por la cabeza en ese momento. 

Obviamente no quise entrar en discusiones con aquella familia, creo que lo primordial es salvar la vida de la perrita y, con alguien que tiene como primera opción el sacrificio ante un problema como este, era mejor no jugársela hasta tener a Beltxa a salvo con nosotros. 

La despedida fue fría y dura, supongo que no existe otro tipo de despedidas en cuanto al abandono de un amigo se refiere. La familia se montó en el coche, sin ella. Mientras, Beltxa miraba extrañada la escena, tirando para subir al coche con la que hasta entonces había sido su familia. 

Se acabó, o quizás tan solo no había hecho más que empezar, su nueva vida, la vida que realmente se merece. 

Desde ese momento nos pusimos en marcha para cambiar el destino de esta nueva amiga, de carácter bondadoso y leal. Después de un tratamiento de belleza de emergencia (he llegado a ver animales abandonados recogidos de la calle en mejor estado que Beltxa) cortesía de la Peluquería Canina Huellas de Getafe, Beltxa marchó a su nuevo hogar temporal, de acogida, esperando una oportunidad para ser adoptada definitivamente y recibir el cariño que se le ha negado todos estos años.


Tras toda esta aventura, me preocupan tres cosas: 

- Beltxa, quiero para ella la mejor casa del mundo para que pueda recuperar el tiempo perdido. Para ello, todo aquel que esté interesado no tiene más que ponerse en contacto conmigo (vía comentario en blog o redes sociales).

- La nena de esta familia me preocupa por dos cosas. En primer lugar por el ejemplo que ha recibido y cómo lo pueda gestionar. Puede que haya aprendido que lo más sencillo es abandonar o deshacerse del problema, aunque ese problema tenga corazón y se mueva. O puede que, a pesar de su corta edad, haya tirado de su propio criterio y haya aprendido lo que no hay que hacer. Quiero creer que habrá ocurrido lo segundo. De momento me consta que es quien peor lo está pasando con esta situación. 

- Por último, me gustaría saber qué opinión os crea esta historia. ¿Es defendible la decisión de esta familia? ¿Hasta qué punto es admisible ayudar a esta familia a desprenderse del animal? ¿Hubiese sido mejor dejar que siguiesen adelante con su decisión de sacrificar a la perrita y que cargasen con la culpa el resto de su vida? ¿creéis que realmente tendrían este sentimiento de culpa?¿Les hemos ayudado a limpiar su conciencia porque finalmente no la han sacrificado y ahora está en una casa de acogida?

Muchas son las dudas que se me vienen a la cabeza con todo esto. Como he dicho, me gustaría que me dejaseis en forma de comentario vuestra opinión y, 
por supuesto que compartáis esta entrada para buscarle a Beltxa una casita definitiva. 

Muchas gracias de antemano a todos. 

Nos leemos pronto.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Maratón de Valencia 2013 - Mi primera vez 2/2

Buenas noches de nuevo.

Ya está, sobreviví a mi primera vez. ¡Mi primera Maratón!

No queda demasiado lejos el día que me propuse hacerlo, aunque el objetivo fuese el 2014. El proceso hasta llegar a la meta de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia el pasado domingo no ha sido fácil.

En un primer momento mi meta era correr el maratón de la Montaña Solidaria, el día de mi cumpleaños, por la montaña; en principio parecía un objetivo idílico, pero nada más lejos de la realidad.
El primer entrenamiento de montaña me puso en mi sitio a las primeras de cambio. 386 m de desnivel acumulado a lo largo de 9,92 km  fueron suficientes para darme el bofetón de realidad que necesitaba y re-establecer objetivos. La montaña y yo nos veremos, seguro, más pronto que tarde.

Una vez marcado el objetivo de terminar la Maratón de Valencia ¿Qué me queda? Calzarme las zapatillas y a entrenar. Esto de "entrenar" ha sido completamente nuevo para mí, siempre he sido más de querer las cosas, y quererlas ¡YA!; pero algo me decía que si no quería pasar los tres meses siguientes a la carrera sentadito en casa con las piernas en reposo me lo debería tomar con más calma que de costumbre y prepararme aunque fuese mínimamente.

A lo largo de estos meses, he compartido entrenos con dos compañeras de lujo. Por un lado, mi tía Ana, la voz de la cordura y la mesura que me ha parado los pies cuando las hormonas pretendían escaparse de mi cuerpo. Con ella he compartido las tiradas más largas, más duras, pero también las más amenas. Queda demostrado que correr en (buena) compañía aporta un plus de fuerza y ánimo importante.
Por otro lado, mi fiel e inseparable compañera perruna de aventuras Gisela. Si Ana ha sido la voz de la cordura, Gise ha sido todo lo contrario, el diablillo sobre mi hombro, quien me ha hecho darlo todo en cada salida con ella. También a ella le estoy muy agradecido. Puedo decir, sin miedo a equivocarme demasiado, que correr juntos nos divierte a los dos por igual.

Un tiempo más tarde nos encontramos en la salida del tan esperado Maratón de Valencia, 17 de noviembre de 2013, 8:00 a.m., con un fresquete interesante y unos nervios que no nos cabían en las mallas. El día fue inmejorable, temperatura en torno a los 12ºC, poquita humedad, y solecito.

Así arrancaba la carrera y con ella un pensamiento ("¿No nos habremos pasado con los kilómetros?") que se perdió en la primera esquina.

Aprovecho el momento y la entrada para confesar algo que me ocurre en cada salida de cada carrera, independientemente del lugar, de la distancia y la climatología del día. No sé por qué extraña razón, siento unas ganas casi inevitables de llorar cuando se da la salida y empezamos a trotar. Si alguien conoce qué tipo de desajuste hormonal/mental puedo estar sufriendo, le agradecería me lo hiciese saber. La cuestión es que si deben ser de algo, esas lágrimas son de felicidad. Es por ello, que de momento no me preocupa demasiado.

Los primeros kilómetros de carrera fueron muy cómodos y perfectos para conocerme un poquito más. He aprendido que, por más que lo intente, jamás seré capaz de beber un vaso de cualquier líquido (en este caso, bebida isotónica) en marcha. Como buen humano, me costó varios avituallamientos comprender que si no paraba, o al menos andaba, me seguiría tirando litros y litros de bebida isotónica por encima (mi camiseta, dorsal e incluso gafas fueron las más perjudicadas).

Hasta el kilómetro 15 nos acompañamos mutuamente la voz de la cordura y yo, hasta que se me apareció el diablillo sobre el hombro y me dijo: "Tira, que esto está chupao". Valiente de mí me separé de mi angelito de la guarda en carrera para afrontar en "solitario" el resto de kilómetros.

El kilómetro 21,097 fue uno de los puntos de inflexión de la carrera, la media maratón. No sabía si pensar "Ya llevamos la mitad :)" o "Todavía queda la mitad :( ". Si a esto le juntas que en ese preciso momento el grupo de cabeza ya ha debido pasar la meta, la combinación de sensaciones es curiosa.  Con eso y con todo seguí corriendo, pensando en pequeño, de 5 km en 5 km hasta el kilómetro 30 aproximadamente. Tan solo a 12 del final.

De esos 12 kilómetros tan solo tenía que correr 10, sabía que los 2 últimos los volaría. Aparentemente, esos 10 km no se me presentaban como un esfuerzo sobrehumano; las sensaciones no eran malas pero a falta de 7 km para llegar a los 40 el agotamiento empezó a hacer mella. Fueron unos momentos duros, pero también los más emocionantes de la carrera.

Fue en estos últimos kilómetros donde más concentración de público se podía encontrar, y fue eso lo que me dio fuerzas para acabar.

Es indescriptible la sensación de felicidad al recibir el ánimo de los nenes que chocaban la mano a mi paso y al del resto de corredores; o las palabras de ánimo del público "Vamos Alejandro, muy bien, ya lo tienes".
Nadie me conocía, no les volvería a ver, pero que me animasen personalmente me hizo soltar alguna lagrimilla más, supongo que relacionada con el mismo desajuste hormonal/mental que mencioné anteriormente.

A partir de los 2 últimos kilómetros ya se podía respirar el ambiente de la meta, muchísima más gente animando, corredores emocionados, no hay palabras para describir lo que supone este deporte y este reto.

Más allá del dolor, que lo hubo, del sabor agridulce por saber que podría haberlo hecho mejor, y del tiempo final  de 4:04:39, me llevo una experiencia inolvidable que seguro que se repetirá o al menos andará cerca.

En este momento atrás quedan las cuatro horas de viaje post-maratón hacia Madrid, parte de la recuperación y un pequeño rodaje con muy buenas sensaciones para comprobar que todo sigue en su sitio.

Ahora toca pensar en la siguiente locura a alcanzar. ¿Se os ocurre algo?

Nos leemos pronto.

 PD: En el siguiente vídeo podéis ver mi llegada eufórica a la línea de meta. Perdón por la calidad.

 Maratón Valencia 2013 Llegada



sábado, 16 de noviembre de 2013

Maratón de Valencia 2013 - Mi primera vez 1/2

Psss pss, ¿Hay alguien ahí?


Buenas noches a quien ande por aquí una vez más, sin querer o con premeditación e incluso alevosía.

Quería dejar constancia por escrito de algo que posiblemente ocurra mañana.

Si nada lo impide, y tiene pinta de que pocas cosas lo pueden impedir, mañana me estrenaré. Como leéis, mañana será mi primera vez; y no sé qué esperar, no se si me gustará, si dolerá, si me dejará el sabor agridulce de saber que lo podría haber hecho mejor.

Hay quien dice que las primeras veces no se planean, simplemente surgen. Puede que tenga razón, puede que mi primera vez no sea la más espontánea; yo prefiero pensar que lo será, pero con ciertos detalles previstos.

Llegados a este punto de no-retorno, prefiero no pensar en cómo será, en si dolerá, en si disfrutaré. Quiero sentir cada segundo esta experiencia, nueva para mí. No negaré que a pocas horas de hacerlo no esté nervioso, pero supongo que lo normal ante lo desconocido.

Sin más dilación, pongo punto y final al día para, en breve comenzar uno nuevo lleno de emociones y sensaciones.

Arranca el Maratón de Valencia.

Nos leemos pronto.

viernes, 2 de agosto de 2013

¡Buen viaje!



Nos hacemos mayores, ¿Puede ser?. Puede ser, de hecho, es. Para fraseando a Celtas Cortos en La senda del tiempo: "A veces llega un momento en que te haces viejo de repente" (fin de la cita).

Atrás quedan esos años en los que los problemas más insignificantes se convierten en un mundo, nuestro mundo. Ahora los problemas y preocupaciones son de verdad, de gente ¿adulta?

Y si no que se lo digan a mi amiga que, en breve, parte a tierras lejanas, desconocidas, donde habitan dragones, ogros y demás seres fantásticos de comportamiento bastante hostil.

Mentira, esta amiga de la que os hablo se va a un lugar fantástico, casi de ensueño. Se va para aprender, para crecer en todos los sentidos. Y oye, entre tú y yo, sé que le va a ir muy bien. Lo sé porque confío en el destino, en que a las personas buenas les ocurren cosas buenas, y ella lo es.

Mi amiga es buena, sí, y valiente, muy valiente; y al fín y al cabo, dicen que el mundo es de lo valientes ¿no?. Así que por eso no han de preocuparse.

Ayer fue un día de "hasta luegos", no me gusta llamarlo despedida, porque en menos que aletea un colibrí la tendremos de vuelta, contándonos sus experiencias, utilizando para ello, seguramente, botes y cajas de cualquier franquicia de comida rápida (seguramente de pizzas).

Ya sean "hasta luegos" o despedidas, me gusta más bien poco. Se crea una situación curiosa en la que cada persona lo lleva de una forma completamente distinta.
Está aquel o aquella con los sentimientos a flor de piel, con la lagrimilla fácil, el/la que se hace el duro/a pero no puede ocultar sus ojos vidriosos que le delatan, el que se hace el gracioso para que no le detecten la tristeza, que oye, será un hasta luego, pero también me da penica ¿vale?

En fín, todo va a ir bien, aunque ésta fenómena deje el país un poco más en cuadro.

Con esta entrada quise dar mi particular hasta luego a mi amiga Estefanía; quizás no sea la mejor, pero aquí queda para el recuerdo.

Buen viaje.

Nos vemos pronto.

jueves, 30 de mayo de 2013

100x100 Mascotas

Este pasado fin de semana se ha celebrado en Madrid la Feria del Animal de Compañía "100x100 Mascotas", y por segundo año consecutivo tuve la oportunidad de participar como voluntario de una de las asociaciones protectoras de animales asistentes al evento.
 
Ferias como esta son una gran oportunidad para las asociaciones protectoras de darse a conocer y sobre todo, conseguir adopciones para alguno de los muchos animales abandonados cada año en nuestro país. Sin embargo, encuentro varios puntos que, creo, merecen una pequeña mención; que paso a contaros junto con mi experiencia en el evento.
 
 Después de un duro trabajo previo de voluntarios y trabajadores, todo está listo para que sea un día especial. Llegamos a Ifema, no sin los problemillas logísticos típicos, el ambiente es inigualable, se respira ilusión por donde quiera que pases.
 
Cientos de amantes de los animales en un mismo lugar, con una misma pasión, reunidos para pasar el día en compañía de los  amigos peludetes.


 
Enseguida tenemos nuestro puestecito montado y estamos listos para hacer que nuestros bichejos encuentren casita definitiva. Todos a sus puestos. 
 
 
 Para este evento contamos con la compañía de 8 gatetes y 3 perritos, todos ellos geniales, y aunque finalmente tan solo dos de los gatitos encontraron una nueva casa definitiva, podemos estar satisfechos del resultado. El propósito de las asociaciones protectoras, además de encontrar hogar para animales abandonados, es también concienciar, y sabemos que en más de un caso lo conseguimos.
 
En esta Feria del Animal de Compañía pudimos ver las dos caras de una misma realidad. En un ala de la nave asociaciones protectoras, perros guía y asistenciales; en el extremos opuesto criadores, perros de concurso, etc.
 
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero no pude evitar fijarme en varias. No me gusta hablar sin saber, y sin conocer los motivos, pero lo que es cierto es que mientras las protectoras contábamos con pequeños parquecitos para que nuestros amigos peludetes estuviesen cómodos, los animalitos del extremo opuesto convivían hacinados en pequeñas jaulas, pudiéndose observar, por supuesto,símbolos y señales de estrés.
 
Obviamente, no son condiciones para que un perro pase el día. Muchos de ellos, llorando y gimiendo intentando encontrar atención y ayuda, no recibían más que patadas en las jaulas por parte de sus amos (porque quien trata así a un animal de compañía no es su amigo, sino su amo, en el sentido peyorativo de la palabra). No fue ni una ni dos las personas que pudimos ver con este comportamiento, y personalmente me siento apenado de que los niños que visitaban esta Feria de Animales de Compañía presenciasen este bochornoso espectáculo. Espero no sacasen conclusiones precipitadas respecto al trato que se debe dar a los animales.
 
 
 
Por otro lado, me resultó "curioso" ver un concurso de Pitbulls, no por los perros, sino por los participantes humanos. Últimamente estoy acostumbrado a ver cómo esta "raza" se está poniendo de modas entre jóvenes, disculpadme el prejuicio, tarambanas.
 
Me resulta curioso ver cómo hombres (en su mayoría) perfectamente trajeados hacen gala del adiestramiento, no confundir con educación, que han recibido sus perros denominados potencialmente peligrosos; pero más aún me sorprendió ver cómo absolutamente todos los perros participantes en esta "competición de elegancia" habían sufrido mutilaciones y amputaciones de varios de sus miembros.
 
 
Desearía saber y que me explicasen el por qué de esas mutilaciones. ¿Es el perro más bonito?¿Se vuelve más dócil?¿Deberíamos poner en práctica esto con humanos?
 
Mi opinión: Salvajada que no tiene justificación posible. Parte de la fama y de los problemas de estos animales la tienen estos señoritos que son capaces de cortar orejas y rabos a cambio de una chapita de premio.
 
 
Lo que pretendía ser una entrada de agradecimiento a organización y compañeros acaba siendo lo que acabáis de leer, pero como he dicho, una de las labores del voluntario animalista es sembrar la semilla de la concienciación. Si al menos una florece, estaré satisfecho.
Gracias a Noelia, Xandra, Nuria, Raúl, Rut, Marijose, Eric, Beatriz, Sharon, Sergio, Jeni, a todos los que no pudisteis venir, a los compis de las asociaciones, con quien me gustó compartir experiencias y espacio y en especial a Más Vida (http://www.apamasvida.org/), a quien tuve la posibilidad de conocer un poquito más.     Me despido con una foto de algunas de las personas que hicieron posible este día y con un amiguete especial, del que me llegan noticias mientras escribo estas líneas. Hubo una persona que se enamoró de él el día de la Feria y con quien vive ahora feliz para siempre. Enhorabuena Hagen.
 
 
PD: Nos vemos este Fin de Semana en el CC. Nassica de Getafe.